Mi sueño de amor.

«Dios, cuida a esa mujer, apártala para mí a un lugar donde algún día pueda estar a solas con ella. Quiero su amistad, pero, ¿por dónde comienzo? Si ella apenas me ve, y saluda. No soy más que un perfecto desconocido en su monótona vida de transitar…

Ahí va de nuevo, deslizando sus manos sobre su cabello arrebolado.

Siempre la veo así, de esa forma tan peculiar. Amando cada hilo y observando sus puntas. De pronto se detiene, y su mirada cambia, ¿Qué sucede?».

Me acuerdo de ese poema al despertar. Lo escribí para ti hace años.

La rosa antigua de mi jardín florece lentamente, sabes (como lo nuestro). Hace más de un mes que prometí que te lo llevaría, sin embargo, decidí quedarme con ella. No sé por qué, pero me agrada levantarme en las mañanas y ver lo hermosa que se vuelve día tras día, como tú. Aunque no te haya visto.

¿Qué será de ti?, me pregunto mientras dejo caer agua sobre la planta. Y cada escena se forma como capturas fotográficas: bajo un cielo encapotado estás tú en la ventana, leyendo un libro al compás del canto de las aves. O en tu cocina, alegre y juguetona, te desplazas con cada ingrediente. También te veo tiesa en una posición de mariposa haciendo yoga, o, cuidando de tus numerosas plantas que adornan el interior de tu casa. Y en cada acto me veo yo, tu fiel amigo y compañero, el mismo que escribe poemas para ti aunque no te agraden. Pero yo soy un romántico empedernido, que cree que el amor se trata de eso cuando somos correspondidos, te lo he dicho siempre, en mis pensamientos: «Me gustas, y te quiero tal y como eres: radiante e inteligente. Soñadora tenaz de las buenas causas». Pero ya no quiero soñar despierto, quiero que ese sueño se haga realidad. Déjame caminar a tu lado. Tomarte de la mano y animarte en cada uno de tus deseos. Quiero ser la energía de reserva cuando desfallezcas. Quiero ser el protector y la llave misma de tu corazón. Quiero ser todo lo que implica el soporte de tu vida. Te quiero a ti. Y aun así sueño que tú hagas lo mismo que yo, sin esperar nada a cambio. Incondicionalmente mi otra mitad, consciente de mi pasado sin juzgarme. Fervientes de un futuro juntos.

mbrayeen18
Author: mbrayeen18

0

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Eres poeta Se nota. Pero en una carta, debes céntrate en la intención de la misma. No solo es poner imágenes bonitas, sino que todas hagan un todo que alcance mi PG. Revisa que todo tenga sentido.

Deja una respuesta

11 + 2 =