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Mi pedacito de Edén

Mi complice:

Tengo la firmeza en creer que Dios no nos dio cinco, sino seis sentidos, el sexto, el más bello de todos que es esa capacidad de amar, esa enorme aptitud de sentir tanto por otro ser, de poder conectar a un grado que parecería imposible y que sólo los que encuentran un amor real y puro lo pueden constatar.

Gracias a ti mi cómplice secreto puedo presumir de la dicha de haber creado el amor, muchos dirán haberlo conocido, pero contigo no solo lo conocí como cuando te presentan a una persona y averiguas cómo es; juntos lo formamos, aportando los defectos y virtudes de cada uno, complementándolo para formar un sentimiento que va más allá de los sueños.

¿Puedes creerlo?

Yo tampoco, leí tantas veces sobre el amor, lo estudié y analicé en cada relación que conocí, escuche o vi en cientos de películas. Creía saber la receta para preparar amor, a base de conocimientos teóricos o empíricos fui cambiándola y mejorándola, hasta sentir que quedaría a punto de turrón cuando yo quisiera prepararlo y sería un amor digno de presumir.

Pero cuando llegaste a mi vida de repente, a la vida de esta soñadora y al mismo tiempo perfeccionista compulsiva me dejaste sin armas, créeme que hasta el mismo cupido se hubiera quedado indefenso. Por primera vez no tengo un plan, no sé qué hacer o cómo comportarme, conoces bien cómo eso me asusta y me hace temblar, al grado que puedes sentir rápidamente cómo mis manos comienzan a sudar.

Sin esperarlo, como sueles hacerlo siempre, te aproximas y me besas con tanta ternura que logras callar mi cabeza hasta el punto de dar pie a encender mi corazón.

Y es que con cada unión de nuestros labios anhelo que tú también puedas sentir cómo logras silenciar sueños e ilusiones, por primera vez ya no quiero soñar, porque el amor que me das los sobrepasa.

Este es nuestro sueño ideal, el pedacito de Edén al me llevas cuando me abrazas, por mucho es mi lugar favorito, el único en donde ya no me siento sola, en donde ya no tengo miedo porque siendo yo tan pequeña me haces sentir tan grande. Me cuidas y limpias mi camino de las cosas que pudieran turbarlo, me buscas proteger amado mío, no cabe duda que estamos unidos porque yo solo quiero cuidarte siempre, hasta mi vida dar; por eso ya no somos dos seres, sino un solo amor.

Con él, nuestras almas se han unido a pesar de los obstáculos, han brincado los comentarios de las personas que lo dicen imposible, pero ¿Qué saben ellos? Nuestro amor no es para presumir, fue creado para vivirse e intangentemente para rescatarme del abismo. Solo quiero poder detenernos aquí.

Olvidemos el tiempo, permanezcamos un poco más, aún no quiero despertar del sueño más real, aquí solo existimos nosotros.

Mi cómplice, tus ojos verdes me quitan el aliento pero tu sonrisa me lo devuelve y lo acelera, y el calor de tu piel con la mía culmina con estallar el amor que mi alma solitaria pedía a gritos

Ven, camina conmigo volvamos una y otra vez a nuestro lugar secreto que hemos creado en complicidad para salvarnos de eso que llaman realidad.

Mizpha

Acerca del autor: Karina Vanessa Guízar Cuevas

Una maestra, que pone amor a todo lo que hace; soñadora, amante de las letras, de los libros, de la música, de la poesía y de la declamación; en pocas palabras amante del arte de amar y expresarlo

VannyLove

Una maestra, que pone amor a todo lo que hace; soñadora, amante de las letras, de los libros, de la música, de la poesía y de la declamación; en pocas palabras amante del arte de amar y expresarlo

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Comentarios

Romina Bayo Muy bien Karina. Ahora lee en voz alta. Fíjate dónde falta un punto o una coma, o alguna palabra para darle continuidad a la idea.
Karina Vanessa Guízar Cuevas Romina Bayo Muy bien, lo corrijo. Muchas gracias 😀
Hace 8 meses
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