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MI MEJOR NAVIDAD

Los días de diciembre en San Marcos, son días fríos pero que se encienden con el calor del amor de la familia,  son días de abrigarse bien por el frío, pero sobre todo abrigar con el amor de tu corazón, con el tiempo nos llegamos a dar cuenta que lo importante no son los lujos que te rodean o el dinero que tengas, sino entender que a pesar de la sencillez de las cosas, lo más importante son los momentos alegres y de amor sincero que compartes con las personas que te rodean, Si me preguntan ¿Cuál es mi mejor navidad?  Eran las noches del veinticuatro de diciembre con mi familia, una concina sencilla de block y techo de lámina, yo era el más pequeño de la casa, desde muy temprano mi abuela y mi mamá empezaban con los preparativos para cocinar los “tamales de carne” la comida tradicional en Guatemala para la cena del veinticuatro de diciembre, una plancha de leña con chimenea  que llenaba de calor la cocina, que a la vez era el comedor donde se reunía la familia, todos juntos en la mesa compartiendo  y disfrutando las cosas, una de las cosas que más me gustaba hacer era esperar a que se cociera el primer tamal de carne y junto a mi abuela comerlo recién salido de la olla, luego hacer los preparativos de la cena, para más tarde junto a mis padres, tíos, hermanos y primos celebrar la cena de noche buena con tamales de carne, uvas y ponche de frutas (la bebida tradicional),  momentos de compartir con mis primos quemando cohetillos como: tronadores, canchinflines, volcancitos, palitos, estrellitas, donde ocasionalmente la ropa terminaba quemada y olorosa a pólvora,  para finalizar con el intercambio de regalos y el abrazo a las doce de la noche, días en los cuales no imaginabas que te ibas a separar de tus familiares, no imaginabas que la  muerte te iba a separar de ellos, hoy me encuentro en mi habitación frente a mi computadora medito y me pregunto ¿qué es la navidad? Serán las ventas y el consumismo de estas épocas, serán las fiestas donde las personas quedan bajo los efectos del licor y pierden el control de sus actos, serán los regalos, o lo más importante es celebrar el Nacimiento de Jesús,  celebrar que el mejor regalo que hemos podido recibir es la salvación que Jesús nos vino a dar, sentir su amor dentro de nosotros y compartirlo con los que nos rodean, sentir el calor de la compañía de tus familiares y amigos no importando lo mucho o poco que tengas, con el tiempo la vida me ha enseñado a disfrutar cada instante, cada momento de la vida, pues de nada sirve entristecerte por lo que no tienes hoy, claro debemos esforzarnos y dar lo mejor de nosotros para lograr nuestros sueños, pero sin dejar de disfrutar el proceso, el camino hacia el éxito .

Hoy muchas cosas han cambiado, he crecido, mi abuela se ha adelantado en el camino a la eternidad, otros familiares también, pero la esencia del amor que compartíamos sigue encendida, me quedan los recuerdos de las Navidades anteriores, estoy consciente de que también debo disfrutar el presente, disfrutar la presencia de Dios en mi vida, disfrutar con mis padres, hermanos y familiares, alegrarme con mis amigos los regalos que Dios me ha dado para  acompañarme en el camino hacia mi destino,  hoy puedo decir que la navidad la puedo disfrutar también pasando tiempo a solas con Jesús, aunque pareciera que en estos días se le ha relegado a un segundo lugar y otras cosas ocupan su puesto, puedo decir que disfruto los momentos de cantarle con mi guitarra en medio de la soledad, donde nadie te escucha, donde no hay aplausos, simplemente Jesús y yo, sentir ese fuego que hizo arder desde hace varios años, y a pesar de tantas dificultades, a pesar de mis errores y defectos, ese fuego de amor sigue encendido, después de todo he llegado a comprender que si Jesús me dio el mejor regalo que es su salvación, no puedo menos que dar mí mejor regalo también, regalarle mi vida, mis latidos, mis pasos, y compartir ese mejor regalo que está dentro de mí con las personas que lo necesitan.

Finalmente puedo decir que esta Navidad tengo preparado  para dar el mejor regalo que he podido conseguir: “El corazón que late dentro de mí”.

Acerca del autor: Julio Maldonado de León

Hijo de Dios

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