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Mi destino

Destino:

Te pensé tanto, te imagine de tantas formas, te soñé dormida y despierta, mientras buscaba darte un nombre no se me ocurrió ninguno mejor que destino… Mi destino.

Siempre he pensado que somos nosotros mismos quienes creamos nuestra vida, futuro o como quieras llamarlo, pero al momento de pensar y soñar contigo sabia que estarías predestinado a encontrarte conmigo y yo a encontrarme contigo.

Fuiste, eres, y siempre serás mi destino, mi puerto al que arribar. Tal vez fue Dios, el universo o la vida misma quien quiso que nos encontráramos, muy probablemente nunca lo sabremos; pero siempre estaré agradecida por haberte encontrado.

¿Te confieso algo?… Te amaba aún antes de conocerte, amaba saber que existía alguien que llegaría a mi vida para unir nuestras esencias y vivir de forma humana una experiencia espiritual.

Desde pequeña he visto y he sabido de parejas que se prometen amor eterno, que están perdidamente enamoradas, en fin, que parecerían perfectas. Así también las he visto romper, deshacerse y lastimarse; entonces tuve miedo, ¿podría pasarnos lo mismo?, en esos momentos llegue a pensar que tal vez estaría mejor sola, que probablemente mi soledad sería mi mejor compañera. Al igual que muchas personas podrías pensar que la soledad es sinónimo de tristeza, esa es una verdad a medias, en mi caso, me acostumbré tanto a ella que la hice mi mejor amiga; aprendí muchas cosas de ella: aprendí a conocerme, a estar conmigo misma; pero todo extremo es malo, me acostumbre tanto a ella que casi termino negándote, dudando de tu existencia. Así supe que tenia miedo de amarte.

Intente desaparecer aquel miedo buscando algún referente de una pareja que se ame intensamente mas no encontré tal, ni siquiera la relación de mis padres si he de serte sincera. Lo único que pude hacer en aquellos momentos fue pensarte, aferrarme a la idea de que nos encontraríamos; motivo por el que nunca me enamore perdidamente de alguien más. Justamente por eso es que tengo poca experiencia cuando de mi corazón y mis sentimientos se trata. Soy algo torpe en ese sentido y muy pronto te iras dando cuenta.

De ahí surgió otro miedo muy peculiar porque al tener nula experiencia con mis sentimientos y no haber experimentado una relación amorosa, ¿Cómo me daría cuenta que eras tú mi destino? ¿Sentiría mariposas en el estomago? ¿Sentiría electricidad recorrer todo mi cuerpo? ¿Pondrías mi mundo de cabeza? ¿Me traerías paz y tranquilidad? Ahora que estas conmigo te puedo decir como supe que eras tu mi destino… El sentimiento es similar al que sientes cuando después de un viaje muy largo llegas a casa; en mi caso no  sabía como llegaría, ni que camino me traería hasta ti.

Debo decirte que no sabía como serías, ¿porque?, la respuesta es simple… No quería caer en la trampa de imaginar al hombre perfecto, porque sé que no existe tal, así como no existe la mujer perfecta, ni mucho menos la pareja perfecta, solo existimos nosotros con nuestras fortalezas y debilidades, haciéndonos únicos a nuestra forma.

Es muy curioso como es que pase mi vida refiriéndome a ti, cuando la gente solía preguntarme el porque no tenia una pareja, no tenia el valor para decirles que esperaba a mi destino; las personas hoy en día no creen que pueda haber una persona predestinada para ti, pero yo siempre lo creí.

Te espere por mucho tiempo, pero ¿Qué es el tiempo cuando de tu destino se trata?

¿Te intimida el hecho de pasar tu vida al lado de alguien? Porque a mi si. Pero estoy dispuesta a entregarte lo mejor y lo más representativo de mi persona, mi esencia y mi espíritu.

Tomara tiempo mostrarte todas mis facetas, y tomaría aún más tiempo contarte como es que te espere todo este tiempo, como te imagine, pensé y soñé. Nuestra historia no empieza ahora que estamos juntos, empieza mucho antes. En lo que a mí respecta me haría muy feliz que conozcas como he vivido sin ti todo este tiempo ¿Estarías dispuesto a escuchar mi historia… Nuestra historia?

carla.perez

"Y retome los hilos de mi vida, para volver a tejerme mas fuerte" . Nacimos capaces de cambiar, no hay sentido en ser sedentario si nacimos predispuestos a ser nómadas.

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