Mi anhelo

— Siempre quise que me apoyaras, pero nunca lo hiciste. — mis manos temblorosas demuestran mis nervios . — el hecho de criticar todo lo que hacia, me marco para siempre.

— Que puedo decir… Soy consecuencia de lo que hicieron de mi… — cuando niño solo recibí maltrato… — eso fue lo que aprendí, y eso fue lo que di.

— Ósea que, ¿jamás quisiste cambiar?.

— Si, muchas veces lo intente, cada día antes de llegar a casa, me proponía hacer algo diferente, pero al llegar me paralizaba, y no podía hacer nada de lo planeado. — con expresión de tristeza baja la mirada. — ¡ojala puedas perdonarme algún día!.

— Claro que te  perdono padre, — con un profundo suspiro… — pero hubiese dado lo que fuese por escuchar: ¡ Te apoyo hijo, siempre estaré aquí para ti !.

 

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