Reto 11: Mi agonia

Estoy acostada en la camilla de urgencias, con un dolor insoportable en el estómago que no me deja  respirar, veo entre pestañeos la silueta de mi mamá hablando con el doctor, y a lo lejos escucho la música de aquella danza que se suponía yo debía dirigir.

Era la madrugada del día de mi baile, se escuchaban los gatos de mi vecino maullar, de repente bajo mi mano y siento algo frío, en eso reaccione ¡era agua!, mi casa se estaba inundado, pero, ¿cómo era posible? Le dije a mi mamá muy alterada que se estaba inundando la casa, rápidamente quite mi mochila de la escuela, pero lo ultimo que quedaba por subir era mi vestuario; lo tome y lo sentí empapado, mi mamá me dijo que no me preocupara que ella lo iba a secar y me fuera a dormir, las siguientes horas me quede pensando que todo estaría bien, que era un pequeño contratiempo; nunca me imaginé lo que pasaría después.

Ya de mañana mi mamá me arreglo para el bailable, todo estaba muy bien me sabia la coreografía de memoria y traía el vestuario completo, solo quedaban tres presentaciones para pasar, en eso sentí una punzada en mi estómago, no le tomé importancia pensé que eran solo los nervios, y justo cuando faltaban 2 minutos para pasar, la punzada regreso pero ahora ya no podía caminar del dolor, le dije de inmediato a mi mamá lo que sentía, ella me dijo que me recostara que se me pasaba rápido, pero fue lo contrario, el dolor avanzo exponencialmente y ahora ya no podía casi respirar, mi mama me llevo de la manera más rápida posible al hospital que estaba a una cuadra de la escuela, pero fue muy complicado llegar, porque yo no podía caminar muy bien; cuando me atendieron casi me desmayo, el doctor le dijo a mi mamá que podía ser apendicitis, yo esperaba que no fuera muy grave, y que ya se me pasara aquel dolor que me hacia agonizar; después de unos minutos que se me hicieron eternos descubrieron que solo era colitis, causada por el estrés que sentí de que se había inundado mi casa combinado con los nervios que tenía.

Sigo recostada en la camilla para que me disminuya el dolor, aunque estoy feliz porque no es grave lo que tengo, estoy triste porque el bailable que yo tanto esperaba se había esfumado tan rápido, que ni siquiera puede estar en aquel escenario que estuvo a escasos centímetros de mí.

Fátima CS

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