Saltear al contenido principal

LA BREVE HISTORIA DEL REFLEJO DE UN ESPEJO.

ARGUMENTO:

Rubí hizo ejercicio desde su adolescencia, su padre siempre le dijo que era importante liberar el estrés mediante el ejercicio, “No hay mejor forma de olvidarte del mundo que corriendo mientras sientes como el aire toca tu cara” – le decía a menudo su padre; Rubí siempre fue una mujer delgada que comía sano, hasta que se convirtió en mamá, entonces su cuerpo se transformó, aunado a eso su ex esposo le repetía constantemente: “ Eres una gorda”… al año siguiente de que su hijo nació el padre de Rubí murió y ella se sumió en la más profunda tristeza y descubrió que comer la hacía un poco más feliz.

 

TRAMA:

1.- INFANCIA. Inicio de buenos hábitos.

2.- EMBARAZO. Cambios y transformaciones en mi cuerpo.

3.- PÉRDIDA. Obsesión por la comida.

4.- REENCUENTRO AMOROSO: Recuperación de autoestima.

5.- LUCHA INTERNA. Volviendo a sanar.

 

DESARROLLO:

Mientras me observo en el espejo contemplo como ha cambiado mi cuerpo, ya no soy aquella jovencita de 48 kilos, tengo que aceptar que siempre he vivido en constante desacuerdo con lo que veo frente a mi espejo. Durante años mi papá me dijo que teníamos que comer sanamente y además cuidar nuestro cuerpo haciendo ejercicio, corrí con él durante muchos años, él decía que la mejor forma de liberarnos del estrés era corriendo, me inculcó el hábito de amar mi cuerpo y respetarlo mediante el ejercicio hasta que me convertí en mamá, fue una etapa hermosa en mi vida, no subí mucho de peso realmente amaba ver mi cuerpo transformándose para dar vida, era como una víbora que se había comido un sapo, flaquita y con una panza ¡Enooormeeeee!

El día que mi hijo Mateo llegó a este mundo sentí sentimientos encontrados, por un lado estaba feliz por conocer al amor de mi vida pero por otra parte no reconocía a esa mujer hinchada frente al espejo, estaba reteniendo líquidos y aunado a los medicamentos de la cirugía todo ello me provocaba una hinchazón espantosa, definitivamente también lloraba al verme así, peor me sentí 15 días después cuando mi papá recibió un atentado y salió herido, tuve que salir de casa de mis padres y volver a mi casa, me sentía tan triste por no tener a mamá cerca para cuidarme y me refugié en la comida, al año siguiente papá había muerto, cada vez que lloraba y lo extrañaba mucho lo solucionaba mordiendo un pastelito, mi ex esposo no paraba de llamarme: “gorda frustrada”… eso tampoco ayudaba mucho y así fue como me olvidé del ejercicio, de comer sano, me olvidé de mí, pasaba las horas llorando tirada en una cama, me negaba a aceptar mi realidad.

Meses después me divorcié pero decidí que era momento de transformar mi vida y dejar atrás esa vieja Rubí en la que me había convertido.

Con el paso del tiempo te volví a encontrar a ti, mi viejo amigo de media vida, me dijiste que me veía más hermosa que nunca (en el fondo sabía que no era así pero me hice la loca y decidí creerte) y también dijiste que nunca me habías olvidado, todos los días me recordabas lo importante que era para ti en un momento en que había olvidado que importante era yo para mí misma, siempre te voy a agradecer que estuviste ahí para reconstruir mi alma, tomaste cada uno de mis pedazos y te ocupaste de besarlos con mucha ternura antes de volver a pegarlos, quizá por ello hoy poco a poco con el paso de los años aquella Rubí ha ido quedando en el olvido, regresé a mi ejercicio habitual y ya no por vanidad sino por salud, por el solo hecho de sudar y exigirle a mi cuerpo fortaleza y fe para seguir andando, a veces me observo en el espejo y sigo sin gustarme del todo, me regaño a mí misma ¿Cómo puedo ser tan dura conmigo, cómo puedo lastimarme tanto después de lo que la vida ha hecho conmigo? Me repito una y otra vez, mi cuerpo es mi santuario, mi sitio de luz y oscuridad, mi templo que me fue prestado para aprender, gracias amor por ayudarme a reconstruirlo, jamás imaginé que la luz volvería a entrar en él.

¡Involucrarse!

Bienvenido a CCS Escritores

Únete a nuestra comunidad y forma parte del nuevo grupo de escritores CCS 7-25

Comentarios

Humberto Vázquez Durán felicidades y bendiciones.
Hace 8 meses
Volver arriba