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HAGAMOS EL AMOR

Hay de mi cariño mío, hay de mi corazón, si tan solo lo vieras como yo te veo a ti.

Aquella tarde, tarde de conflicto una pelea de niñerías lo llamaste tú, pero para mí fue como una guerra infinita de esas que leía en comic o de aquella que relata la historia no solo me jugaba el alma en cada palabra si no que me jugaba mi razón de vivir, pero tú no lo comprendiste asi. Abro mis ojos al sentir una sutil caricia en mis hinchado pechos y sonoro enternecida tus manos aunque duras al mirar son suaves al tacto

-estas despierta ya te escucho susurrar en mi oído yo solo gruño en respuesta para darme la vuelta y abrazarte aunque no lo consigo del todo pero lo intento tu sin embargo me arrullas como aun bebe- hoy soñé la pelea que tuvimos hace un semana atrás, y fue tan real

-cuéntame como lo sentiste te respondí con mi voz perezosa pero estaba segura que escuchaste claramente el palpitar veloz de mi corazón quería escuchar como sentiste la primera discusión que tuvimos fuerte la cual nos separo por casi una semana

-quería salir corriendo susurraste mientras me acurrucabas en tu pecho y acariciabas mi cabello como temiendo que yo fuera a escapar, escucho un suspiro de tu parte desde el fondo de tu corazón lo siento asi porque yo tengo el suspiro ahogado en el pecho, guardo silencio para escucharte hablar- no te comprendí y te grite que debes dejar tus niñerías no comprendí el miedo que mis acciones provocaban en ti, cuando te vi aquella tarde dejar nuestra casa sin nada más que el anillo en tu mano me asuste pero no te detuve, fisiqueara me moví del lugar donde me degastes, no sabía que ocurría si la culpable eras tú porque me sentía asi de miserable

-perdón por acerté sentir asi, debí explicarme mejor, debí hablar contigo primero antes de imaginarme cosas que no son respondí mientras salía de mi escondite entre tus brazos y te mire a los ojos, aquellos ojos que lucían una culpa que no debían sentir, te bese en los labios trasmitiéndote seguridad, me sonríes y me acunas el rostro para volver a besarme

-no, no te disculpes debí darme cuenta que ella quería más que mi apoyo en el proyecto debí darme cuenta de sus intenciones y sus palabras venenosas que te dirigía cuando me retiraba, debí darme cuenta que tus miedos estaban palpitantes pero por la confianza que nos tenemos no lo expresabas por miedo a una discusión innecesaria que al final nos hirió a ambos respondiste mientras discretas lagrimas se acumularon en tus ojos y querían salir de ellos como menguando el dolor del portador, limpia tus lagrimas con mis labios y te beso la frente mientras suelto el suspiro que tenía en mi pecho pego tu frente a la mía y te miro directo a los ojos para regalarte una sonrisa cómplice

-pero fue necesario para que nuestro matrimonio se reforzara para saber qué lugar ocupábamos en nuestras vidas, sé que fue duro para ambos pero ahora estamos juntos te dije para tomar tu mano y ponerla en mi vientre de 5 meses tu sonríes complacido

– nadie lograra separarnos, ahora sé que eres mi esposa porque yo te escogí a ti como mi compañera de vida que a pesar de estar juntos somos mejores amigos, no volveré a ponerte por debajo de mi trabajo

-sé que no lo harás cariño te susurro antes de atrapar tus labios en los míos y fundirnos en un demostración de amor cálida y sublime mientras el rostro de aquella mujer se borra de nuestros recuerdos.

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