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GALLETA DE CHOCOLATE

Estoy sentada frente al computador de repente escucho pasos que se acercan los reconozco por la rapidez; no puede ser más que de Isrrael mi hermano mayor la cabra loca de la familia nombre que se lo ganó a pulso por su excesiva inquietud.

—Karen! ¿Sabes que día es hoy? Estamos a escasos días de la navidad —dijo Isrrael con un tono muy emocionado y eufórico

—okey  hay que tomarlo con calma. Respondo extrañada.

—¿Con calma? tenemos que empezar todos los preparativos ¿los regalos? ¿La decoración?  ¿el árbol?  En fin. hay mucho por hacer.

Había olvidado que en estas épocas mi hermano enloquece y con el todos los que estamos a su alrededor…Decoramos toda la casa con luces de diferentes colores y tamaños, todas las formas que se puedan imaginar…renos, velas, carrozas, etc. Adoro esa parte, aunque no lo diga me encantan las luces, su destello me hacen sentir que sigo siendo una niña… decoramos sin parar hasta no dejar ni un espacio libre era la casa más brillosa de la cuadra.

En vísperas de noche buena todo parecía estar perfecto ya había regalos bajo el árbol miles de compras, la casa había cambiado se veía totalmente diferente.

Espero sentada cerca a la chimenea, pero no llega nadie; ya a punto de ser media noche.

¿Estoy sola? No lo podía creer. Empiezo a sentir pesada la cabeza y una angustia se apodera de mí, siento unas inmensas ganas de llorar, busco en el bolsillo mi teléfono celular marco el número de mamá me manda directo al buzón mis hermanos no contestan nadie contesta… comienzo a lagrimear sin saber que hacer de repente empiezo a sentir un aroma.  ¿chocolate? debe ser mamá. Entonces voy en busca del aroma. Guiada por mi olfato recorro toda la casa y no encuentro a nadie empiezo a desesperarme corro de un piso a otro, el miedo se apodera de mi tropiezo en la última grada hasta que…

…Despierto me toco la cara y tengo una galleta de chocolate pegada en mi cara.

fue un sueño… me había quedado a pensar cual sería mi relato de la mejor navidad y me quede dormida; comí la galleta confundida ¡ah claro!  el olor era el del chocolate…

Nunca pasó por mi mente comparar todas las navidades pasadas y elegir la mejor. Creo que trate de ver como sería mi navidad estando en otros zapatos; Me explico: en noche buena puedo reconocer dos personajes distintos las personas  que compran y las que venden, estoy del lado que vende siempre fue así… me daba envidia la navidad de otras personas quería estar del otro lado de la moneda. En el sueño que tuve al tener la navidad que siempre había deseado y al no ver a mis padres ni hermanos ahí comprendí muchas cosas; En si los regalos, los adornos; los lujos chimeneas bien adornadas… ¡NADA! NADA DE ESO IMPORTA si no estás compartiendo con tu familia el estar unidos es el mejor regalo de navidad que uno puede tener creo que siempre fui feliz teniendo la navidad que tenía y no me di cuenta sino hasta hoy. No importa que tan cansada esta mamá siempre estaba sonriente tratando de que la comida sea perfecta, mi papá a su lado con mi hermano ayudando a pelar las habas mi hermana y yo picando cebollas y mi hermano Isrrael el encargado de la música, aunque a él no le gustan estas fechas sé que también es feliz porque estamos todos juntos riendo de cualquier cosa. Tenernos los unos a los otros es mejor que un millón de cosas materiales en momentos como esos los pequeños detalles por más insignificantes que parezcan son los más valiosos recuerdos dignos de atesorar. Porque tengo claro que no todo es para siempre bueno los niños se vuelven adultos y forman su propia familia como toda ley de vida, pero en ese camino al que llamamos vida hagamos que valga la pena cada uno de nuestros latidos.

Por razones que desconozco uno de nosotros siempre se enojaba en ese día y a media noche terminábamos riendo entre todos esa es la navidad para mi imperfectamente PERFECTA.

Despierta o no Isrrael sigue siendo una cabra loca.

 

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