…Gaby

 

¡Qué extraña situación en la que estamos!… No pensaba que sucedería, pero en el fondo, lo anhelaba. Nos tocó vernos las caras.

Me conoces. Soy sincero. ¿Sientes el frío? Tanto el ambiente, como yo. Ya murió nuestra mirada. Pero sigues hermosa. Siempre tan tú. La flaca que solía hacerme temblar los huesos. Tu mirada desafiante y viva. Esos labios delgados y tu boca poderosa. Voz sutil y mente aguda. Pisas fuerte en cada paso, determinada hasta el final. Chica fina. Muy coqueta.

¿Sabes? …

Me enamoré y me aferré a ti, como lo hace un niño a las piernas de su padre, esperando que no se vaya. Supiste que vivía por ti. Te conté mis temores y casi todos mis secretos. Estuve siempre para ti. Lo que hacía, pocos hombres lo habrían hecho mejor. Todo fue por ti.

Sé muy bien que cometía errores, cualquiera falla. No siempre todo me salía tan bien, pero, jamás faltó el esfuerzo para mejorar un poquito en todo. Soy culpable de mis faltas, pero no el responsable de tus errores. ¿Por qué me culpas de cosas que no hice? ¿Por qué tengo que ser tu chivo expiatorio? Quieres ocultarle al mundo lo que hiciste, a costo de dejarme manchado para siempre.

Me fuiste infiel, desde siempre. Con mi mejor amigo… Mientras me pedías que me alejara de mi círculo social porque él no era una persona buena. Definitivamente lo conocías bien.

Te ibas y volvías cuando querías. Bien sabías que yo siempre estaría. El día que me cansé de estarlo, desde ese día dices que yo te hice mal. ¿Por qué te has vuelto tan doble moral? O ¿acaso siempre lo fuiste?

Veo tus lágrimas. No me pidas compasión. También lloré por mucho tiempo, esperando esta ocasión. No te pido que regreses. Ya murió esa ilusión. Solo quiero que me sueltes. Que me permitas ser libre, conocer a alguien que si pueda amarme. Por favor, sé franca y libérame para siempre de tu engaño. No eres mala, dentro de ti vive la mujer de corazón sincero que una vez vi. Permítete ser feliz también, fuera de un mundo de engaños. Corta con esa cadena.

Llevo dos años cojeando por ratos y fracturado siempre por dentro. Te creí el amor de mi vida… ¿Por qué me mentiste en cuanto al bebé? Tanto querías a ese tipo que preferiste acabar con una vida. De ese duro golpe, aún me sangran las heridas. Ponle el sello de verdad a las palabras de tu boca. Déjame recibir de esta vida, las cosas buenas que me tocan.

Aunque lo nuestro haya sido una farsa, habrás sentido alguna vez alegría. Si es así, de una vez y por todas, libérame de las mentiras. Esas que, en mi presente sin ti, dolorosamente me encorvan.

Déjame lucir mi porte, volver a emocionarme. Salir de esta prisión. Que un día vuelva a enamorarme y que este dolor haya valido la pena.

Después de ti soy más fuerte. Quiero una vida buena, con hijos y una esposa que me admire. Que otra vez mi universo gire. Quiero ser feliz de nuevo.

-Dhierich Jarwell

Dhierich Jarwell Valderrama Núñez
Author: Dhierich Jarwell Valderrama Núñez

Vive el hoy. Mañana no es vida.

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Dhierich Jarwell Valderrama Núñez

Vive el hoy. Mañana no es vida.

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Muy bien llevado. QUizá a veces se te sale un poco el tono reproche, pero lo manejas bien.

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