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Estrés…

Argumento:

Cuento a mi amado esposo, las dificultades que pase para titularme, las consecuencias qué me trajo tanto estrés en las tres fases de evaluación, tanto que en la tercera etapa mi cuerpo no resiste más y sufre graves consecuencias. Todo eso me lleva a tomar más precauciones conmigo misma.

Trama:

  1. Terminar la universidad: Culmino mis clases con éxito y puedo lograr mi titulación con un examen de grado.
  2. Examen de grado 1era fase: Entramos al examen cinco participantes, solo tres aprobamos.
  3. Examen de grado 2da fase: Entramos al examen tres, sólo yo apruebo para la etapa final, lo que me aumenta el estrés.
  4. Hospital: Sufro de un ataque de ansiedad que se presenta con síntomas graves, me quedo dos horas en el hospital con medicamentos dos largas horas.
  5. Examen de grado 3era fase: Me sigo preparando para la tercera etapa, pero esta vez decido cuidar más mi salud.
  6. Final feliz: Apruebo exitosamente, por lo tanto me voy a titular y me encuentro ansiosa por la llegada de mí esposo para que este conmigo en ese momento tan especial.

Desarrollo:      

Amor, quería que sepas por lo que me ha tocado pasar los últimos dos meses, realmente me has hecho mucha falta.

Estaba muy contenta pues estaba muy cerca de terminar la universidad, pero no imagine que la última parte era la que más me iba a causar sufrimiento.

Mi examen de grado constaba de tres etapas, escritas y orales. Sabes lo buena que soy hablando en público así que para mí no era un problema enfrentarme a la prueba oral.

El problema era las pruebas escritas, debía revisar grandes cantidades de biografías, y tenía mucho miedo olvidar todo en el examen, por lo que empecé a estudiar hasta 20 horas por día, descansando sólo para comer y dormir periodos de 15 minutos. Para aguantar tuve que tomar grandes cantidades de café y energizantes, y para los nervios muchas gomas de mascar.

En el primer examen todo me fue maravilloso, de cinco estudiantes aprobamos tres, estábamos cerca a la meta, pero aún faltaban dos pruebas.

Otra vez los nervios, me esforcé igual y aún más que para la primera prueba. Los resultados fueron exitosos nuevamente, de los tres que quedábamos, solo quede yo. Estaba orgullosa de mi misma, pero no quería aplazarme en el tercer examen, lo que era maravilloso se fue convirtiendo poco a poco en una pesadilla.

Tenía nuevamente poco tiempo, me dispuse a seguir con la rutina que había tenido para los dos primeros examenes, ya que me había resultado muy bien, lo que no imaginaba era que mi salud estaba en juego de tanto esfuerzo realizado.

Tanto estrés, nervios y mala alimentación hicieron efecto una noche…

¡Mamá! Grité espantada desde mi habitación. Ella llegó inmediatamente asustada por el grito. No podía respirar, mi brazo se había endurecido, y el pecho me dolía terriblemente.

Ella me ayudo a ponerme de pie, empecé a temblar por la falta de aire, me llevo fuera de la habitación. Respiraba profundo pero no me sentía bien, la cabeza me daba vueltas y la vista se me oscurecía… mi hermano encendió el carro y me llevaron inmediatamente al hospital.

Mamá no quiso avisarte para no preocuparte, pues seguramente tenías muchos problemas laborales para estresarte más. Pero no sabes la falta que sentía de ti, te necesitaba conmigo, pues me siento protegida cuando estás tú.

Inmediatamente después que el doctor me examinará, la enfermera coloco un suero y puso varias inyecciones al mismo.

Había tenido un ataque de ansiedad, y la forma como estaba tratando a mi cuerpo fue lo que causó todos los problemas físicos que se me presentaban.

Me quedé observando gota a gota el suero. Estaba en parte molesta, tenía mucho que estudiar y estaba perdiendo mi tiempo ahí. El doctor dijo que podría irme pasadas dos horas. Decidí dormir…

Cuando desperté me sentía aliviada, pero mi cuerpo aún se sentía pesado, nunca me había sentido tan mal. Cuando llegamos a casa mamá me regaño, me mando a dormir.

Intenté hacerlo pero la preocupación de aprobar ese examen en el cual era yo la única participante, no me permitía descansar. Me levante y seguí estudiando…pero esta vez me prometí a mí misma tomar momentos de descanso y comer mejor.

Después de dos meses de arduo esfuerzo, había llegado el gran día: Yo era la única estudiante graduada por examen de grado, todo mi esfuerzo y sufrimiento no fue en vano. Y por supuesto lo que más deseo es que el día de la graduación estés a mi lado mi amor, te estaré esperando…

Made

Hija de Dios. Fanática del Marketing. Amante de los libros y defensora de los derechos de los animales.

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