El corazón mas puro.

La vida, es un pequeño fragmento en un espacio ilimitado de
la creación, existimos en un solo periodo del curso al que llamamos tiempo.
Conocemos lugares, música, personas. En mi juventud me sentí tan feliz viviendo
mi realidad, viviendo mi presente hasta que paso lo más humano del mundo,
crecer. No fue la primera chica de la que me enamore, pero si fue la primera
que marco una etapa importante hasta ese momento en mi vida.

No era una chica que se definiera a sí misma como la sociedad
lo definía. Su solo nombre hacia énfasis a toda su persona, siempre la podías
encontrar alegre, su risa tenía un alcance inmenso para poder cambiar un
ambiente hostil,  el gesto cuando ella
sonreía  dibujaba en sus rostro una curva
donde una podía perderse y si se cautivaba tanto podría no quitarle la mirada
nunca. Tenía un corazón tan puro que no guardaba más que amor y buenos deseos,
ese corazón era tan inocente y al mismo tiempo tan libre. Esta chica tenía
muchas cualidades, entre las que particularmente me llamaron la atención
fueron, su determinación y amor por ayudar y ser un punto de apoyo para los demás, hasta ese momento no conocía a
nadie que tenga el coraje de realizar cambios en el seno de su familia sabiendo
que sería criticada por sus ideales, pero ella no lo hacía por recibir algo a
cambio, tan solo, era ella un agente de cambio en donde fuera que se
encontrara. Era ligeramente más alta que yo pero no le importo la altura cuando
se fijó en mí. Yo me perdí en sus ojos, unos ojos cafés que a la luz del sol en
un ángulo perfecto brillaban y me perdía en ellos, cuando me sostenía la
mirada, me quedaba muy nervioso porque no sabía que hacer al respecto, era
perfecta.

Disfrutaba la lectura y creo suponer que es debido a que ella
sabía que para cambiar las cosas uno debería tener fundamentos, pero no solo
leía para aprender, también leía para entretenerse y tenía un autor  al que siguió  en sus obras, particularmente una novela de
una pareja que se amaron toda la vida pero sus caminos fueron diferentes. En estos
momentos me convierto en el autor de una historia similar puesto que al
escribir estas líneas me encontraba en un duelo que se prolongó por mucho
tiempo.  Por más atención que le di y por mas que acudí a consejos y profesionales no pude retirar de mí, no era para menos,
no todos los días en la vida coincides con alguien como ella y por muy doloroso
que sea deja un vacío cuando se retira. 
Un vacío que no experimente antes. Esta historia tiene dos versiones,
los protagonistas de la historia recordaban diferente el inicio. Pero ambos
concluyeron exactamente lo mismo. 

 

Jesus Can
Author: Jesus Can

José

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. mayragr10

    Que bonito, lo que uno ve en una persona es lo que enamora, una risa, una mirada, un gesto, un todo.

    1. Jesus Can

      Muchas gracias, definitivamente sí, concuerdo con tu comentario.

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