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El comienzo…

¿En qué momento se fue todo a la mierda? ¿Fue cuando mis padres se divorciaron y mi papá decidió no hacerse cargo de mí? ¿Fue después de ver que mi madre tenía una pareja tras otra? ¿o cuando una de sus parejas la dejo plantada en el altar?

¿Sería acaso en tercero de secundaria, cuando me convertí en una adolescente precoz?

Desde pequeña he vivido cosas bastantes fuertes que me han hecho la mujer que soy ahora, que entre bien y mal he sabido sobrevivir a todo.

Hoy en día tengo una hermosa familia, un marido que me adora y lo adoro, 2 hijas hermosas y una relación bastante tolerante con mi padre.

Pero si hablamos del pasado, temo decir que nunca hubiera pensado que las cosas mejoraran de esta manera.

Sentada frente a la maquina, con mi café humeante al lado, pensando cómo empezar a contar esta historia, recordé lo triste que fue mi infancia y cómo mi madre se esforzaba por sacarme adelante, afortunadamente no tuve que hacer que mis hijas vivieran lo mismo que yo.

No estábamos en una mala posición económica, pero tampoco teníamos lujos, mi madre trabajaba la mayor parte del día y yo tenía que hacerme cargo de los quehaceres de la casa a muy corta edad, mi padre nos había abandonado desde que yo era un bebé, así que no contaba con ninguna figura paterna, solo con algunos novios pasajeros de mi madre.

Uno pensaría que la vida de los padres no deberían afectar a los hijos, pero si lo hacen, crean cierto patrón de vida, en mi caso querer ir contra corriente, es decir, yo jamás me dejaría mangonear por ningún hombre, ni me enamoraría de cualquiera, ni sería la típica ama de casa dependiente del esposo, yo sería independiente, y estaría con alguien por gusto, no por necesidad. Pero claro, todo cae por su propio peso, empecé una relación bastante toxica, en la cual dure 3 años, él era muy celoso y posesivo, controlaba mis salidas, mis amistades, mis horarios. Pero yo, asegurando que lo amaba, lo complacía en todos sus caprichos. Hasta que un día se rompió ese vinculo, y jamás lo volví a ver.

Después de ahí, tuve una vida bastante liberal, quería comerme al  mundo, tuve infinidad de relaciones fallidas, en cuanto sentía que era algo serio, terminaba la relación, no quería “atarme” a nadie.

Pero, al final me rendí.

 

Anecris

Casada, 2 hijas

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