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Dios conmigo, quién contra mi

El momento de mayor reflexión en mi día es cuando entro a la ducha, para ser sincera, aun no entiendo del todo como el agua que se desliza por mi cuerpo puede llegar a hacer que reflexione. El agua estaba tibia, cerré los ojos, y empecé a pensar.

Mi día había sido muy agotador, tuve que hacer un examen en la universidad demasiado complicado y como si eso no fuera suficiente, lo hice con el corazón roto.

El examen fue un éxito, de eso estaba segura, pero aún no comprendía como era posible que me hubiera concentrado demasiado, al punto de ignorar todas mis emociones por hacer un buen examen, de lo que estaba segura es que no hubiera podido sola.

Un día antes, una noticia rompió una parte de mi corazón, mi cabeza se encontraba en las nubles, no pensaba con claridad. Recuerdo que cuando pasé por el templo de mi casa, le pedí a Dios que me ayudara para el examen. Y al parecer me escuchó.

Mucha gente piensa que Dios no existe, y es respetable su manera de pensar. Pero una cosa si es segura “Las personas que creen en un ser supremo son mucho más felices que las que no creen” Antes me constaba mucho trabajo entenderlo, pero ahora estoy segura de que eso es cierto. Esto se debe a que tienes esperanza, esperanza de que las cosas salgan mejor de los esperado y con esto las personas creemos que tenemos una misión que cumplir, lo cual hace que nos den curiosidad seguir viviendo.

Dios definitivamente existe, pero muy pocos lo logran apreciar, la sonrisa de un niño, el amanecer, el canto de las aves, en todos esos lugares se encuentra Dios. También él te escucha y pone en tu camino amigos, familiares, personas que te ayudarán a sobrellevar la vida, para que parezca un lugar más divertido.

Fue ahí cuando me di cuenta que todo iba a mejorar, que las verdaderamente pasan por algo.

Judith Martínez

Habrá quien abra tus sobres
y habrá quien lea tus letras.

Habrá quien te busque
y habrá quien te encuentre.

Y, lejos de todos,
habrá quien nunca te encuentre,
nunca te busque,
nunca te lea,
nunca te espere,
y siempre te inspire...

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