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Decisiones

Eran días muy difíciles para mi familia, mucho más para mí. El estrés era notable entre todos, mi hermano menor mostraba indiferencia en su silencio, con eso lo decía todo. Las mañanas ya no eran para despejarse, sino para pensar en que hacer para salir adelante. Mi padre se frustraba muy rápido, aquel hombre que siempre estaba firme para nosotros parecía dudar de la vida misma. Mi madre tenia una mirada muy perdida, como si quisiera pensar que todo esto es solamente un sueño.

Yo, pues, no debo decir mucho. Soy el mayor y también debía hacer algo. Pensando por las noches en cómo ayudar, proveer, mostrar interés. Decidí salir a buscar trabajo. El dinero lo teníamos contado, gracias a Dios no teníamos más deudas. Sin embargo, el tiempo corría, los días pasaban, el dinero era limitado. No negare que estábamos acostumbrados a lujos, pero de alguna forma esto nos ayudó a unirnos y así a disfrutar en familia de buenos momentos. Por mi parte, al obtener mi empleo, podía pagar mis responsabilidades básicas. Mi universidad, teléfono, comida, etc. Con el simple hecho de lograr eso, ya era un alivio y  gran ayuda para mi familia.

Mi padre paso meses buscando trabajo, mi madre bueno, ella seguía en el pequeño negocio de la comida con mi abuela que no era nada mal. Pero la mayoría de las veces existían problemas, ya saben, problemas familiares pues su envidia era notable debido a que mi familia se caracterizaba por hacer bien las cosas y debido a esa filosofía, era que nuestra vida era exitosa en cualquier reto que la vida nos pusiera.

Fueron 3 largos meses de limitaciones, reflexión y unión. Ese fue el secreto para que la vida nos otorgara una segunda oportunidad. La humildad siempre estuvo presente en nosotros, sin embargo, en esta prueba fue mas notoria por nuestra parte. No voy a mentirles, fue duro psicológicamente saber que el dinero que tenia era limitado, muy limitado. Sin embargo, aprendí que, si divides, vencerás. Es un clásico claro, pero fue fundamental. Yo decidí hacerme cargo y gracias a Dios por haber tomado esa decisión. Bien dicen que por las malas uno madura más rápido, era necesario.

Hoy en día, mi familia siente la paz que tanto buscaba hace tiempo. El dinero bueno, no lo es todo. No lo fue todo, pero gracias a esta experiencia que viví junto a ellos, alcancé otra etapa que afinaría drásticamente mi madurez.

Acerca del autor: Manuel Hernández

Futuro Ingeniero en Sistemas.
Amante de la buena música, el deporte y superación personal.

ManuelHernandez

Futuro Ingeniero en Sistemas.
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Comentarios

José Juan Espinosa Mercado Buen ritmo en tu relato.
Hace 6 meses
Romina Bayo Manuel; muy buen relato pero no enviaste tu trama y esquema por correo com se pidió, tampoco está en el post, por lo que no podemos saber si comprendiste la herramienta.
Hace 6 meses
Manuel Hernández Lo lamento Romina Bayo pase por alto ese importante detalle.
Hace 6 meses
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