Saltear al contenido principal

confesiones de un amante

Ambos amantes despertaron al alba, El sintió la tibieza de ella durmiendo a su lado, pegada a su cuerpo, acurrucada en el abrigo de su brazo. Podía notar su aliento en la piel y el suave subir y bajar de sus pechos contra el costado, ella tenía la pierna derecha encima de la de él, que podía notar en el muslo el cosquilleo de su vientre. Tenía la palma derecha de la mano sobre el pecho de él, a la altura del corazón.
(La noche anterior, los amantes se despojaron de sus dudas y problemas olvidándose por un instante de quienes eran para volverse uno solo, rompiendo todas las reglas posibles.)
Estaba amaneciendo, él giro lentamente y se miraron, se encontraban cara a cara, ella acaricio su mejilla con tan sutileza y él no dejaba de perderse en su mirada, luego de una sonrisa suya se besaron apasionadamente.
El cerro los ojos un segundo para dar rienda suelta a toda esa pasión que le había incendiado las venas y que le recorría el cuerpo, cuando los abrió, no oculto nada de lo que estaba sintiendo por ella.
– Me encantas, todo en ti me vuelve loco, me gustas mucho – susurro con el corazón
– Shh – susurro ella, mientras le puso un dedo en los labios
Al notar la insistencia de aquel joven que no hacia otra cosa más que desnudar su alma.
Ella pronuncio aquellas palabras que más tarde resonarían en su cabeza, como el susurro de un eco interminable.
(Era ese momento esclarecedor en el que normalmente ella, lo hacía volver a su realidad.)
– No te enamores mí, Eso fue todo lo que dijo ella esa madrugada
Todo en él estaba temblando, de repente sus palabras se atragantaron en su garganta en un silencio que solo él conocía, agacho despacio la cabeza y suspiro un instante antes de que ella rozara sus labios con los de él. Los detuvo unos segundos, dos, tres. Dejo que el aliento de ella se colocase en su boca y lo atormentase.
Mientras el recordaba que en algún momento también le había pronunciado aquellas mismas palabras.
– ¡Descuida! No te preocupes, se cuál es el rol que desempeño en esta historia –susurro él, mientras se acerca mas a ella para morderle el cuello.
Él estaba preocupado de que aquellas palabras mencionadas no sean del todo ciertas, plantando dudas en su cerebro, marchito por insomnios constantes y escurridizos. Debía ser franco, por más que quiera convencerse de esta realidad alimentándola con lógica. él sabía que algo había pasado desde aquella primera noche que decidieron entregarse mutuamente a las riendas de una pasión prohibida. Esa mañana, Él ya no se sentía igual, aquella mujer se había metido hasta sus entrañas y por más que solía repetirse así mismo “no enamorarse” estaba perdiendo la batalla y como no hacerlo.

Si ella  era  hermosa, inteligente, trabajadora, sutil, delicada, devoradora de libros que poseía el don de la palabra, si! así es ella, perfecta. Él en cambio es tosco, despistado, trabajador,da seguridad y confianza, es un buen compañero, un tanto desordenado que saca de sus casillas a cualquiera, hablador, siempre tiene algún tema de conversación, impulsivo, pero está lejos de ser el hombre perfecto.

¡Involucrarse!

Bienvenido a CCS Escritores

Únete a nuestra comunidad y forma parte del nuevo grupo de escritores CCS 7-25

Comentarios

Humberto Vázquez Me encanto: " lejos de ser el hombre perfecto".
Felicidades.
Hace 7 meses
Volver arriba