Conexión virtual en aislamiento

Hola Ingrid,

La vida nos había separado pero en la distancia física la conexión virtual parece más real. El tiempo ha pasado tan rápido ya no sé a qué te dedicas ni en qué ocupas tus días. En este momento cuando hablamos pienso que sigues en casa de tus padres, en Satélite en la Ciudad de México. Donde me mostrarte lo amorosa que eres detrás de esa coraza de ser fuerte. Te entiendo no te sientes como tú misma ahora. La vida cambio de la noche a la mañana y no entiendes que está pasando. Tienes miedo. Te entiendo.

La preocupación te invade y especialmente que siempre te ha gustado tener todo bajo control. Juegas a los posibles escenarios en tu cabeza y todos parecen no tener un buen desenlace. Tu juego de ajedrez fríamente calculado no aplica cuando nos cambian las reglas. Te entiendo.

Sientelo todo lo que tengas que sentir. Siente el miedo, el terror, la tristeza todo lo que quieras sentir. Nadie te puede decir que sentir. Date un tiempo, 1 día, 1 hora, 1 minuto tu decides. Disfrutalo. Todo va a estar bien.

Date permiso de llorar, gritar, de no ser productiva. Pero no tienes mucho tiempo. Mira como la vida se nos va, en un abrir y cerrar de ojos ya han pasado 10 años desde la última vez que nos vimos.

Me halaga saber que extrañas mis palabras, gracias por escribirme y así sea que el miedo es lo que trajo de nuevo a mi vida. Agradece a este miedo que te paraliza, a esta crisis que nos a reencontrado. Virtualmente. A mitad del aislamiento.  

0

Deja una respuesta

tres × 3 =