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Color de Rosa – Capítulo 6

CAPÍTULO 5


6

Timidez

Púrpura

Nuestra catequista se llamaba Micaela, mejor conocida como Mica… A pesar de su buena, me atrevo a mencionarlo, su buenísima forma de predicar; ella más que ser una buena servidora, era una amiga apreciada, según ella, me conocía desde que yo era un bebe, aunque yo no la recordaba; un día estábamos todos en la clase y de repente, se atrevió a tomar un tema que se dirigía a la juventud, más bien, a la pubertad, un tema que personalmente aborrecí.
–La masturbación muchachos –mencionó con titubeo–. La masturbación muchachos, es un tema que quiero compartirles, que, por lo general, este tema es dirigido a los varones.
Por un instante, todos los varones, y reitero, TODOS, sentimos un escalofrío.
–Chavos deben de saber que ese es un pecado, y a Dios no le parece– prosiguió–. Deben tomar en cuenta, que su cuerpo le pertenece nuestro Señor, y los que manchemos ese regalo preciado seremos juzgados; abran sus ojos, y no caigan en pecado, no sometan su futuro al abismo del maligno, y recuerden, nunca es tarde para arrepentirse, Dios, siempre está dispuesto a tomar nuestros pecados, y morir por ellos…
Me es difícil, negar sus palabras, porque, aunque mi mente mundana esté repleta de pensamientos malignos, siento que Dios trata de decirme algo, de demostrarme su amor, y cada día hacía más notable el mensaje. Y no fue hasta un convivio, donde Dios se presentó. Pues ella robó mi corazón y se hizo presente en mis pensamientos. Se hizo presente en mi corazón.
Todos celebrábamos en una convivencia que Mica había organizado, reíamos con entusiasmo, comíamos y bebíamos, y platicábamos; los chistes y las bromas no faltaron, pero fue hasta entonces que percaté que no estaba presente mi vaso de refresco, no estaba en mi lado derecho del plato de comida. Soy muy meticuloso en el ámbito de la comida, soy una persona que, a pesar de mi corta edad, me interesa la preparación de los utensilios de mesa, así como la distribución de los platillos, uno de mis sueños que no creo que poder realizar, es ser mesero, aunque no es un sueño frustrado, me interesa esa labor; pero bueno, el regresando a lo de antes, el problema ahora era, ¿¡donde diablos puse mi vaso de refresco!? El vaso debería de estar a mi lado derecho, fue hasta ese momento en el que percate a mi compañera de mi lado derecho, ella tan sutil, tomando lentamente de mi refresco. ¡Alissa! La chica de las sombras, aquella que se resguardaba en la obscuridad. Y debo aclarar, no fue su figura, ni su rostro lo que me cautivo, sino su forma de beber, era tan especial, tan delicada, miré como sus ojos se cerraban y disfrutaba el dulce sabor a refresco de ponche, y cuando me vio, su rostro tornó de color blanco a rosa…
Debo admitir, sentí un hermoso y raro vacío en mi estómago. ¿Que era esto?
–¡Perdón! Antuan, de verdad discúlpame –se dirigía a mí con pena por su acto–. No me di cuenta que era tu vaso, lo siento…
Todos en el salón, gritaron y exclamaron comentarios con bulla de como si se tratara de algún tipo de romance oculto.
–¡Issa! ¡Bien abusada, solo falta que quieras quitarle de su comida! –exclamó uno– ¡Sí! Lo hiciste con la intención, ya te habías tardado.
Me llené de tanta pena al notar que Alissa; los demás le llamaban Issa, se mostraba sonrojada, ¿por qué una chica se comportaría tan apenada, con un chico como yo? -me cuestioné.

Mica trató de calmar el tumulto de palabras y risas que hicieron que mi compañera se apenara, y que me sentía muy incómodo, pues apenas y la conocía.
Después de unos minutos, el escándalo pasó de largó y algunos continuaba jugando sobre la situación vivida, pero ya estaba más tranquilo, incluso a Alissa y a mí nos daba risa. Ya no me apenaba, solo me sentía más involucrado, me sentía parte de ellos. Parte de algo.
Mica nos dio indicaciones para la próxima reunión, nos entregó un volante donde hablaba sobre un retiro de evangelización. Yo no sabía de qué hablaba, pero solo escuchaba las instrucciones.
–Este es un permiso, sus papás deberán firmarlo, no se les vaya a olvidar muchachos –explicaba Mica– ¡Mas tardar la próxima semana! Los que puedan me lo traen el miércoles, aquí hay misa entre semana a las cinco de la tarde.
No entendía muy bien el concepto de Retiro de Evangelización. De seguro no sería algo importante.


Continuará…

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