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Cuidado bonita

Son casí las doce de la noche apague la televsión  prefiero tener un poco de silencio, la luz lastima mis ojos me levanto apago la luz del cuarto dejo encendida la luz de afuera. Se refleja claridad por las ventanas no me gusta la total oscuridad me produce miedo más en esta noche. Cierro la puerta.
Mi papá aún no llega, mi mamá anda fuera, estoy sola en casa (como siempre).
Quiero dormir me es imponsible consiliar el sueño. Me duele la cabeza tengo un leve chichon en la frente, me pongo un poco de hielo para bajar la hinchazón.
Tengo ganas de vomitar  esas nauseas que produce el miedo. Mis brazos estan llenos de moretones. Me toco me balanzeo como si estuviese en una silla mecedora, me quedo pensando en lo que sucedio esta mañana. De nuevo regresan las nauseas.

Esta mañana, mi mamá me marco para darme los buenos días le avise que me iría más temprano de lo normal a la prepa.
La mañana me fue eterna. Quede de verme con una vieja amiga e ir a tomar a un helado (como cuándo eramos niñas).

Llegue al zocalo la nevería esta enfrente, cruze la calle sin mirar escuche el claxón de un coche, lo regrese a ver el tipo me sonrió y con su voz más arisca y chanta me dijo -“Cuidado bonita”- lo regrese a ver con gesto de enojo.
Me sente en la banca de la nevería mi amiga llego un poco retardada. Platicamos por un largo momento, algo (alguien) nos llamo la atención un coche dio varias vueltas por donde nos encontrabamos, nos miraba más que nada a mi amiga. La note nerviosa con miedo. Derrepente se levanto me dijo que tenía que irse salio de inmediato, un coche rojo se detuvo ante ella, quede intrigada. También salí de la nevería.
Mire al conductor, es el mismo que me abordo hace minutos. Observe al tipo usaba lentes oscuros, chaparro, gordo, moreno.
Tomo ami amiga del brazo, con una presión que no era adecuada le ordeno que subiera al coche ella no quizo corrio, la tomo del cabello.
No lo soporte más e intervine.

-Que te pasa imbecil- le grite – sueltala que no oyes.
El me ignoraba por completo.
Al fin la solto, corrí hacia ella.
¿Estas bien Yasuri? – Le pregunte, mientras le ayudaba a levantarse. El tipo nos miro con enfado, nos ordeno subir al coche.
Lo mire – ¿Qué te crees güey? – solte una carcajada. Yo no ire a ningun lado – le afirme.
-No, no te estoy preguntando, les estoy ordenando que suban carajo – dijo con tono ironico.
-Hasle como quieras, ami, ni a Yasuri, nos llevas a ningun lado.
Saco una pistola discretamente (para intimidarnos) mientras decía acariciandola -tu sabras lo que le conviene a ti y a la guera.
Mi expresión cambio en un segundo, pero no deje que el miedo me invadiera. Ambas asentimos. Nos llevo a su casa. Mi amiga no dejo de llorar en todo el camino, yo la abrazaba, no entendía que pasaba, no sabía quien era el.
Nos jaloneo al entrar a su casa.
Ahora sí vamos arreglar cuentas.
-Haber chamaca estupida – se dirijio ami – ¿sabes quien soy? No verdad. ¿Si sabes que tu amiga es una prostituta? ¿Qué se acuesta conmigo por dinero? Y aún defiendes a esta prostituta.
Regrese a ver a Yasuri, con asombro y decepción. No dije nada no tenía palabras.
Te estoy hablando estupida – me volvio a gritar. Lo mire con desconcierto, le solte dos cachetadas en un instante.
No me importa quien seas amí no me faltas al respeto – le grite.
Solto una carcajada.
Me tomo del cabello con fuerza y me avento al piso, quise ponerme de pie nuevamente, pero me dio una patada en la frente y me hizo caer . Me levanto de los brazos, me sujeto con una gran fuerza que dejo sus dedos marcados. Solo se reía con orgullo, como un macho.
Se acerco ami oído y me dijo – no te libraras tan facil de esta .

Me volvio a tomar del brazo y me saco de su casa a empujones.
-No te preocupes por tu amiga, es una prostituta esta acostumbrada a este trato. Se quedará conmigo a saldar su deuda.
Lo mire con enojo y rabia las lagrimas me imbadieron en momento, apenas pude pronuciar – ¡pudrete maldito! .
Tome fuerzas y le escupí a la cara.
Salí corriendo, no supe más de mi amiga.

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