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Café de vainilla

Estoy sentada en la sala, pensándote, a mi lado una pila de ropa limpia que no he tenido tiempo de guardar, huele delicioso, un rico aroma a flores. Hace un poco de calor afuera, pero el clima aquí dentro es fresco, así que me he preparado un café sabor vainilla, está más dulce de lo que me gustaría pero aún así sabe delicioso.

Nuestra hija pequeña duerme en nuestro cuarto, aun es muy temprano para despertarla, verla dormir me hizo recordar el pasado, ¡cuantas cosas tuvimos que vivir para llegar aquí! Pero aquí estamos, amándonos. Pasamos miles de obstáculos, y los seguiremos pasando por que nos amamos intensamente, quiero que sepas que por mi parte haré todo lo posible por superarme y ser más que una ama de casa. haré por mi, lo necesario para ser feliz conmigo misma y poder ser feliz a tu lado también

Dicen que para amar a alguien primero tienes que amarte a ti mismo, y yo me he olvidado de mi, pero no de ti, y busco encontrar el equilibrio entre mi vida y tu vida.

No quiero ser esa mujer dependiente de un hombre, nunca me a gustado y últimamente lo he sido, y eso me pone triste.

Me he terminado mi café, los rayos del sol entran por la ventana de la cocina y un ligero viento mueve la cortina, los cachorros de nuestra perrita están llorando en el patio, su mami no les hace caso. La niña sigue durmiendo y yo sigo pensando en ti, en cuanto te amo. Un escalofrío recorre mi cuerpo, necesito que me abraces fuerte y me beses con amor.

Anecris

Casada, 2 hijas

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