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Antes de seguir – Reto 5

Es difícil para mi hacer esto pues lo pienso y lo pienso, le doy vueltas en mi cabeza y siempre surge un temor a abrir mi corazón, pero quiero decirte que así como me has visto hasta hoy, así es como me gustaría ser todo el tiempo, sin embargo cuando veo mi interior veo que no es así, veo que aquello que permanece oculto busca la forma de salir y por más que lo contengo, sigue creciendo y no hace más que esparcirse hasta inundarlo todo para después dejarme ahí. No quisiera que nadie viera esto, en verdad que no, pero es también parte de mi, es parte de lo que necesitas saber y necesito que sepas para poder avanzar, pues no podrá suceder nada más a menos que conozcas esto de mi.

Hay algo que me aqueja, es una mezcla de miedo y lamento, es como una cueva fría, oscura y húmeda en la que puedo los rayos del sol en la entrada, puedo casi sentir su calor. Sé que debería estar afuera, pero no, no he salido, por mis decisiones he permanecido aquí. Verás, es difícil de explicar, pero no soy lo que pudiera ser, mucho menos lo que debería ser , aun sabiendo lo que debía hacer, esforzarme en mis tareas y mi trabajo, tomar la responsabilidad, asumir mi papel, honrar mi llamado y actuar dando todo de mi, pero escogí dar solo lo suficiente, apenas lo necesario para poder aparentar y fue así como, lejos de hacer una diferencia, me sume a la igualdad. Lleno de oscuridad y temor, lleno de vergüenza y miedo floté por la vida, siendo incapaz de morir a lo que más aborrecía y más me atrapaba. Todo esto pesa en m corazón porque fue al negarme la oportunidad de entregar todo de mi, fue en el instante en el que me entregue a la comodidad y en el que mi valentía fue nula al punto de abstenerme de mi propia responsabilidad, fue ese el momento en el que comencé a decaer frente a todos y a la vista de nadie. Justo en sus caras, a la vista del día parecía que anduviera en tinieblas y penumbras. Al vivir sin definirme, sin esforzarme, cometí un pecado sin igual, me entregué a la mediocridad refugiándome en el orgullo y pagando caro cada instante que he permanecido cubierto en él. No puedo hacer más lo que me gusta, no puedo seguir más a lado de los que amo, y mientras les veo seguir adelante, orgulloso de quienes aprendieron de mi, me destroza por dentro no poder guiarles, me hiere en cada instante que veo mi sueño y me doy cuenta que ha tomado un giro que quise ignorar pero que yo mismo elegí. A cada oportunidad escogí rendirme en lugar de seguir.

Ha sido un golpe duro que no resentí sino hasta hoy, precisamente hoy que sigo luchando, precisamente hoy que he vuelto a caer, precisamente hoy que ha llegado a mi el presagio de algo inevitable. Es hasta el día de hoy que veo esos defectos y ha plena conciencia enmudezco al tratar de gritar, trato de repetirme aquellas palabras en un dialecto muerto, busco la fuerza que me inunde para si quiera poder clamar y decir: “kjazác v amarats, kjazác v amarats, kjazác v amarats. Por el amor de Dios Carlos ¡ESFUERZATE Y SE VALIENTE! no desfallezcas, levántate, recuerda quien eres, de donde vienes y a donde vas, abre tu corazón una vez más, levanta la mirada, habla y grita porque lo necesitas, no te ahogues a ti mismo ¡GRITA!. El presagio no es inminente, el futuro aun es brillante, la advertencia es clara y la oportunidad le acompaña, la salida está abierta, está ahí, lo que te ataba ya no existe, ya fue vencido, ya murió en ti. Ya no es más un gigante victorioso sino que se ha convertido en una tormenta silenciada, dejando entrever la luz del sol, la calma del día y el silbido del mar. Trae esperanza y armonía, luz y alegría que brota del corazón herido, del alma afligida. Carlos, siempre recuerda: kjazác v amarats. SIempre recuerda: Esfuerzate y se valiente, no temas ni desmayes, no te desanimes porque con tu esfuerzo llegará el futuro que Dios creo para ti.”

Hoy quiero decirte a tí, amada mía, lector mio, que cobraré ánimo, me levantaré y en mi piel tatuaré las palabras de mi esfuerzo. En mi vida llevaré la carga que se me encomendó, porque esto es temporal, pero de aquí en más, lo eterno vendrá y escucharé al final de mis días: “buen siervo valiente y fiel, HAS HECHO BIEN”.

carloztenshi

Tengo gustos muy variados, casi se podría decir que de todo, pero lo que más me gusta es una buena historia, que te atrape y te transporte a cosas inciertas, desconocidas, insólitas y pongan aprueba la voluntad de los héroes.

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