RETO 2. AMI

Alfred:

Hace frío aquí, tomo mi abrigo, mi gorra, mi libreta y salgo a caminar, no voy muy lejos claro, apenas unos metros fuera de casa, me recuesto en el césped y veo el sol brillar, abro los brazos y siento que el calor me devuelve la alegría. Así es, me recuerda lo más importante: que aún estoy viva.

Estamos en Abril del año 2020, de niña pensaba mucho en el futuro y en como las cosas cambiarían. He crecido y han cambiado pero nadie contaba con que en este año el mundo se vería ensombrecido por la presencia de un virus.

Hace 17 días que todo es diferente, la mayor parte de la población mundial se encuentra en un encierro permanente en casa, hace 17 días la rutina habitual de al menos un 85% de la población mundial ha cambiado. Quizá al inicio nadie lo tomó en serio, pero actualmente es una pandemia lo que estamos viviendo.

¿Quién lo diría? –Ahora es como si de cierto modo el mundo se hubiera apagado, la gente está guardada dentro de casa: muchos lloran, otros rezan, algunos leen y otros escribimos; lo que sea con tal de aislarnos un poco del sufrimiento que se vive afuera.

No tan lejos de las paredes que llamamos hogar hay un virus peligroso que consume a nuestra sociedad día a día. Sentada frente a esta libreta pienso que el mundo necesita cambio, los seres necesitamos volver a sentirnos humanos; que realidad tan cruda. Y estoy segura de que aunque muchos no dicen nada, en el fondo todos sentimos miedo.

Por fin en los ojos de algunas personas veo las ganas de salir y querer cambiarlo todo: sus hábitos, sus pasatiempos, sus prioridades, su vida. Estar aquí, ahora, te obliga pensar en las personas más importantes de tu vida, las que están, las que se fueron, las que no volverán.

Por eso te escribo, aunque he perdido la cuenta del tiempo que ha pasado sin que hablemos, quiero dedicarte estas líneas con la vaga esperanza de que las leerás un día, quizá cuando todo esto pase.

Querido Alfred, escribo para recordarte una vez más que “Esto también pasará”, que volveremos a reír y a soñar, a compartir y a disfrutar.

Te escribo para que entiendas que vivir es un milagro, que las promesas son promesas y que no se rompen porque sí. Ami (Tú me enseñaste a decirte así), te escribo para decirte que a pesar de los días malos el sol siempre vuelve a salir.

Ahora más que nunca estoy convencida de que todos en el fondo necesitábamos cambiar, recojo mis cosas y le sonrió al cielo, dejo que el sol acaricie mi cara y mi cuerpo. Un pensamiento oscuro cruza por mi mente ¿Y si la gente no cambia?, suspiro -Me conformo con saber que algo dentro de mí, es distinto ahora. El cambio siempre empieza por uno mismo ¿no?

 

Con cariño,

Evelin Cuzco

 

                         

eve_yalina
Author: eve_yalina

0

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. romina

    Evelin… no logré ver el espacio en el que estás… qué hay de particular allí, qué sientes, qué escuchas, qué hueles… y cómo vives este tiempo

  2. eve_yalina

    gracias por la observación Romina, intentaré hacerlo mejor.

  3. carlozmoran

    Me gustó mucho el inicio, me pareció lindo y ameno, hasta me daban ganas de ir al pasto a sentarme y sentir el sol. Nada más como recomendación, y creo que Romina lo dijo en la transmisión de ayer, no se trata de decirle al lector lo que quieres provocar, se trata de provocarlo. Al final le dices que le escribes esperando provocar eso y pues lo dijeron en la transmisión, hay que provocarlo.

Deja una respuesta

dos − dos =