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ALGO INESPERADO

Aquel domingo cuando nos conocimos, fue un día inolvidable. Hablamos sobre trabajo, religión, familia y muchos otros temas. El día se hacía tan corto, llegaba la noche y nosotros no dejamos de hablar; ocurrencias suyas me hacían sonreír. En fin, fue un día genial; había conocido muchos amigos pero jamás pensé enncontrarme con ese hombre. Era tan lindo en todos los aspectos, fue la primera impresión que tuve de él.  Fue así que nos conocimos.

En la noche me invitó a cenar, acepté; porque me pareció una buena persona. Fui al lugar acordado, le saludé y caminamos un poco mientras nos poníamos de acuerdo. En el transcurso vimos un lugar muy elegante, entramos, el mozo nos atendió muy amablemente. Cenamos y al mismo tiempo me contaba sus experiencias; fue divertida aquella noche. Y así, se fueron repitiendo las salidas.

Hasta que uno de esos días salimos y mientras yo hablaba me robó un beso inesperado y yo me quedé en silencio sin poder que decir, y mis manos empezaron a temblar, y hasta se me olvidó de lo que hablaba, fue el beso más dulce, fue lindo. Jamás me había pasado algo así, le correspondí, y desde aquel entonces todo cambió. Ahora pasábamos más tiempo juntos, reíamos juntos, caminábamos tomados de la mano; todo era genial. Era nuestro secreto.

Y puedo decir que fui muy feliz a su lado.

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