Saltear al contenido principal

Alegría y Angustia

Divertido Paseo:

Estábamos en la playa, era un paseo familiar al cuál me acompañó mi mejor amiga. Estábamos en playa Tambor en Guanacaste, en la casa de mi prima. Llevábamos tres días allí, estábamos disfrutando bastante.

Ese día nos habíamos quedado mis primos, mi mejor amiga y yo en la piscina de la casa, mientas mis tíos y mi abuela se fueron a caminar. Ellos apreciaban la naturaleza. Horas después regresaron a casa con dos jaulas. En una de ellas traían un gran Garrobo y en la otra un bello loro.
Mi abuela esperaba capturar aquel loro como mascota mientras que mi tío tenía planeado preparara aquel Garrobo para la cena.

Me sorprendió ver las jaulas, no estaba de acuerdo con sus planes. No era necesario capturar aquel Garrobo para la cena ni mucho menos someter a cautiverio a ese loro solo por capricho. Me sentí muy mal al ver la situación y recuerdo comentarlo con mi amiga. Ella me dio su apoyo e inmediatamente me dijo que tenía la solución. No quería verme mal ni que se me arruinara el paseo, así que planeo liberar aquellos animales.

Fue una idea muy atrevida y loca, pero me encantaba. Nuestra misión era salvarles la vida a esos animales, solo teníamos que buscar el momento indicado para hacerlo. Así que estuvimos atentas. Teníamos pocas horas.

Mientras todos estaban concentrados en el atardecer, mi amiga y yo corrimos hacia las jaulas, cautelosamente para que nadie se diera cuenta. Liberar al loro fue fácil, solo bastó con abrir la puerta de la jaula y hacer un poco de movimiento para que saliera volando. Lo conseguimos, ya era libre.

Luego con el pobre Garrobo, ese nos costó un poco más. Por más que abrimos la puerta no lográbamos hacer que saliese de la jaula. Así que mi amiga decidió sacarlo ella con sus manos, lo tomo con mucho cuidado y decidió alejarse un poco para que no fuera recapturado, mientras yo cuidaba que nadie se diese cuenta.
Y si logramos liberar aquellos animales, nos reímos muchísimo, la adrenalina nos invadió el cuerpo y casi nos descubren, pero fue una de las mejores experiencias que haya vivido.

 

Una mala pasada:

Hoy es día de examen final. He quedado con mi amiga Paola para irnos juntas hacia la universidad. Ambas estamos muy nerviosas, nos hemos preparado bien pero el examen es bastante pesado.
Debemos aprobarlo pues de eso dependerá nuestra graduación de curso.

Llegamos al aula, nos sentamos al lado, cada una va a realizar un examen diferente.
Me siento en mi mesa, repaso mis apuntes para no olvidar ningún dato importante. Me encuentro muy ansiosa y nerviosa. Converso con mis dos amigas, Paola y Raquel, nos aclaramos pequeñas dudas que tenemos.
El profesor ha llegado al aula y pide orden. Nos da las instrucciones y nos entrega a cada uno nuestro examen.

Tomo mi examen y respiro profundo, trato de tranquilizarme para poder concentrarme. Comienzo a resolver la prueba. A Paola se le daña su lapicero y me pide que le preste uno, intercambiamos pocas palabras por ello. Saco de mi mochila un lapicero de respuesta y se lo entrego.
Sigo con mi examen. Raquel, Paola y yo somos de las últimas en entregar el examen.
Lo reviso bien, leo cada una de las preguntas y mis respuestas. Quiero estar segura de cada una de ella, así que reviso atentamente. Al finalizar, guardo mis pertenencias y me levanto para entregar mi examen a mi profesor.

Salgo del aula y espero a Paola, hemos quedado en regresar juntas después del examen. Mientras espero fuera del aula reviso mis apuntes para verificar que haya respondido bien.
Raquel ha regresado al aula junto a una compañera. Creo que ha olvidado algo y por eso ha regresado. Continuo con mis apuntes, no me ha ido mal. Según mis cálculos he aprobado el examen con nota suficiente para graduar el curso.

Raquel sale del aula, y procedo a despedirme, creo que le ha ido algo mal por su expresión.
Paola sale de ultima, tiene esa costumbre de ser la última en entregar su examen. Le pregunto cómo le ha ido, mientras conversamos el profesor sale y nos pide unos minutos.
Me ha tomado por sorpresa, no era algo normal. Miro a mi amiga con cara de asombro y un poco de nerviosismo. Realmente no lo esperábamos, atentas prestamos atención a lo que tiene que decirnos.

Nos pregunta si es cierto que hemos copiado en nuestros exámenes. Parece que unas compañeras dicen habernos visto copiar, por lo que nos ha la oportunidad de confesarlo antes de probarlo y que perdamos el examen.
Nos dice que Raquel fue quien nos vio y quién le ha dicho que nosotras no solo copiamos entre sí, sino que teníamos nuestros apuntes a simple vista.
Me duele mucho saber que nuestra amiga, o a quien consideraba así, me haya hecho ese daño cuando sabe perfectamente que he estudiado junto a Paola días atrás. Nos han puesto en duda y ahora se abrirá un proceso para aclarar la situación, lo que seguramente atrasará nuestra aprobación del curso. Esto me entristece mucho, no me lo esperé de ella.

 

Acerca del autor: Odalía BG

¡Involucrarse!

Bienvenido a CCS Escritores

Únete a nuestra comunidad y forma parte del nuevo grupo de escritores CCS 7-25

Comentarios

Romina Bayo Odalía: revisa ambos textos, en los dos mezclas presente y pasado. EN cuanto a redacción, falta corrección y lectura. En el primero te repites mucho, como ejemplo, en las primeras dos lineas dices tres veces "estábamos". Busca dar mejor forma al párrafo para que tome mayor belleza.
Odalía BG Romina Bayo muchas gracias!! Lo revisaré para corregirlo!! 🙂
Hace 3 meses
Volver arriba