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Al amor de mi vida:

Que rápido pasa el tiempo, me cuesta asimilar que ya llevamos cuatro años juntos.
Sé que no todo es perfecto, que muchas veces nos vimos afectados por personas malintencionadas que hicieron que nuestro amor y confianza pendiera de un hilo pero me recompensa saber que supimos salir adelante de todo lo que nos perjudicó y que siempre encontraré en tus brazos un amor limpio de todo lo malo que pudo haber sufrido en el pasado, te ofrezco lo mismo.
Haz aportado a mi vida muchas cosas positivas y entre ellas a fortalecer mi amor propio pues ahora sé que no debo conformarme con menos de lo que yo doy en cuestiones sentimentales y que con o sin alguien yo soy valiosa y debo de amarme y aceptarme siempre.
Te agradezco tantas cosas y podría pasarme toda la mañana escribiendo líneas sobre el maravilloso ser humano que eres, pero esa no es la intención de esta carta.
En realidad quiero decirte que siempre quiero tenerte en mi vida, quiero que seas el compañero de todas mis posibles aventuras, logros y sonrisas aunque jamás atado a mí, no quiero que esto se llegue a convertir en rutina y que sea por compromiso o miedo a estar solos nuestro noviazgo.
Yo quiero que juntos logremos fortalecer cada día este amor y que nunca dejemos de conquistarnos, no dar por hecho que por ser pareja uno tiene asegurado e incondicional al otro.
Hoy te propongo eso, te reto a enamorarte día a día de mí, de un beso, de el té que te doy cuando enfermas,no importa cuál sea el motivo.

Quiero que logremos sentirnos como la primera vez que nos conocimos, que nos gustamos, que nos dijimos un “ te quiero».

 

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